Introducción (sunnismo.com): El yihad (esfuerzo en árabe) no significa “guerra santa” sino que designa religiosamente todo esfuerzo que uno hace para acercarse a Dios. Todos los musulmanes deben, en este sentido, hacer el yihad de manera constante, como, por ejemplo, cuando se esfuerzan para perdonar las ofensas, para mantener los lazos familiares en los momentos difíciles, para ayudar al prójimo y para cumplir con el rezo, el ayuno etc..

En una situación de opresión física, el yihad alcanza entonces un sentido militar, pero con reglas muy determinadas.

Si estás reglas (no matar no-combatientes, proteger a los niños y las mujeres, no destruir propiedades, no dañar a los animales..) no se cumplen entonces se trata de una mera guerra (“harb” en árabe) y no de un yihad. El yihad en el sentido militar propone lo que podemos llamar una “guerra justa”, en la cual los medios y los fines de las guerras deben ser basados sobre la justicia y la ética. Por más detalles sobre éste asunto, ver acá.

Del siglo XVI hasta el siglo XVIII, las naciones europeas se involucraron en una práctica trágica y bárbara conocida como el comercio de esclavos.

Durante este período, más de 12 millones de Africanos (1), fueron forzados a embarcarse y traídos hasta América del Norte y del Sur para trabajar como esclavos. 

Las consecuencias de estos tratos inhumanos se ven hasta hoy, en la forma del racismo y de las desventajas económicas que las poblaciones afrodescendientes en las Américas sufren así como la desunión y las guerras en África. Un aspecto de la esclavitud que ha sido ignorado en los estudios históricos es el impacto de las revueltas de esclavos. No es necesario decirlo, los esclavos africanos no llegaban a sus nuevas vidas de manera voluntaria. En muchos casos, respondieron a sus amos con violencia, negándose a aceptar la vida que se les imponía. 

Una de estas rebeliones más notables (y exitosa) fue la Revuelta de Bahía en Brasil, que ocurrió en 1835. Esta revuelta, al contrario de otras, fue enteramente planificada y dirigida por Musulmanes. El relato de cómo pudieron planificar una revuelta en condiciones tan horribles y tener un impacto tan grande es extraordinario. El factor más interesante y determinante es su carácter Islámico. 

Contexto

Brasil era originalmente una colonia portuguesa, hasta 1822 cuando ganó su independencia. Sin que importara el gobierno, sin embargo, el comercio de esclavos duró desde las colonias portuguesas las más antiguas hasta finales del siglo XIX. En el estado oriental de Bahía, los esclavos constituyeron una tercera parte de la fuerza laboral. Entender el origen de estos esclavos es muy importante para entender como la revuelta fue tan exitosa. La mayoría de los esclavos venían o de Senegambia (en la costa oeste de África), o de la bahía de Benín (lo que es hoy el Benin, el Togo y Nigeria). Los esclavos provenientes de estas regiones fueron enteramente musulmanes. Los pueblos Wolof y Mandinga de Senegambia eran enteramente musulmanes desde el siglo XV y eran muy educados en los asuntos islámicos, y había muchos Sabios Islámicos entre ellos.

Los pueblos Yoruba, Nupe, y Hausa de Benín fueron enteramente musulmanes desde por lo menos el siglo XVI.

El lugar de la revuelta: Salvador, en Brasil.

Cuando estos esclavos musulmanes llegaron a Brasil, trajeron consigo sus creencias religiosas, y la mayoría de ellos se negaron a someterse al catolicismo de sus amos portugueses y brasileros. Hasta en la esclavitud, se organizaron para mantener una comunidad islámica con imames (sabios islámicos), mezquitas, escuelas y rezos comunitarios. En la capital de Bahía, Salvador, donde la revuelta ocurrió, más de 20 mezquitas existían, y habían sido construidas por ambos esclavos y liberados (ex-esclavos que habían ganado su libertad).

Organizar la Revuelta

En 1814 y 1816, los Musulmanes de Bahía intentaron organizar una revuelta contra los Portugueses. Querían derrocar la autoridad local, liberar a todos los esclavos, y incautar los barcos con el objetivo de regresar a África. Desafortunadamente, algunos esclavos estaban trabajando como informantes para la policía, y la revuelta fue aplastada antes de iniciarse, por la matanza de sus líderes. Durante los siguientes veinte años, revueltas menores y intermitentes por musulmanes como no-musulmanes encontraron poco éxito en brindar libertad a los esclavos de Bahía.

Antes de hablar de la revuelta de 1835, debemos entender el factor unificador que el Islam tuvo en la organización de los esclavos. Los pueblos Wolof, Mandinga, Hausa, Nupe, y Yoruba hablaban todos idiomas diferentes. Mientras alguna gente tiene ideas erróneas como que África es una gran entidad monolítica, es en realidad un continente diverso con pueblos, culturas y naciones diferentes. 

Esos esclavos musulmanes en Bahía era tan diversos como lo es un grupo de gente hablando Francés, Alemán, Ruso y Griego. A pesar de sus diferencias étnicas, el factor unificador entre todos ellos era el Islam. El Islam les brindó un lenguaje (el Árabe), costumbres, reglas alimentarias y comportamientos en común. Los Musulmanes de Bahía se sentían mucho más conectados a sus compañeros Musulmanes de diferentes etnias que a un no-musulmán que hablaba el mismo idioma que ellos. A través de la historia islámica, tal unidad condujo a una grande fuerza y una solidaridad mayor.

Los esclavos Musulmanes en Bahía, Brasil

Las revueltas fracasadas de 1814 y 1816 forzaron a los Musulmanes de Bahía a entrar en la clandestinidad. Expresiones exteriores de pertenencia al Islam fueron reprimidas por las autoridades. A pesar de eso, durante los años 1820 y 1830, los líderes y sabios Musulmanes se esforzaron mucho por convertir a otros Africanos (que sean Católicos o Animistas) al Islam. Hasta las autoridades brasileñas se dieron cuenta de un aumento de gente praticando el Islam, pero no prestaron a eso mucha atención.
La gente que organizó la revuelta eran exclusivamente Sabios Musulmanes.

Dada la fuerza de la comunidad Musulmana, eran muy respetados por la gente y tenían una posición de honor y de estima.
Entre estos líderes hubo hombres como:
Sheij Dandara, un liberto próspero que era imam. 
Sheij Sanim, un esclavo anciano que estableció una escuela para educar la gente acerca del Islam. 
Malam Bubakar Ahuna, el sabio principal de Bahía, que organizaba los eventos comunitarios de los Musulmanes. 

Estos Sabios Musulmanes, tal como muchos otros, utilizaron las mezquitas como bases de operación. Ahí, discutían los planes para la revuelta, guardaban las armas, y educaban a los Africanos del vecindario. Era por estas mezquitas que Malam Bubakar difundió su llamada al yihad. Escribió un documento en Árabe llamando los Musulmanes de unificarse en la preparación para la llegada de la revuelta contra sus amos brasileños. 


Imagen

Una copia de Surah al-Qadr (Destino) del Noble Corán que pertenecía a uno de los esclavos Musulmanes que se revoltó en Bahía contra la esclavitud, está escrito en el estilo árabe tradicional del oeste africano.

La Revuelta

Las autoridades fueron informadas de que se elaboraba una revuelta, entonces tomaron medidas proactivas y exiliaron a Malam Bubakar seis meses antes de la fecha en la cual la revuelta estaba programada. A pesar de eso, los planes de la revuelta habían sido finalizados y distribuidos entre los Musulmanes de punta a cabo de Bahía.

La revuelta era prevista después del rezo del alba (fayr, también traducida como Noche del Decreto,) cuando el Corán fue revelado al Profeta Muhammad .
Los musulmanes de Bahía eligieron ésta fecha esperando que el estado espiritual elevado de la comunidad conduciría a una chance más alta de éxito.

Por el carácter masivo de la revuelta, era seguro que la policía de Bahía se iba a enterar. Efectivamente, la noche anterior a la revuelta, la policía asaltó las mezquitas locales y encontró a los musulmanes armados con espadas y otras armas. Resultó en un combate que condujo a la muerte de un agente de policía.  Fue así que la revuelta tuvo que empezar más temprano.

Entonces, unas horas más temprano, los Musulmanes revolucionarios de esa mezquita salieron a la calle, listos a empezar la revuelta en mitad de la noche. Estaban vestidos con largas túnicas blancas (thawb) y con gorros (kufis) que les identificaban claramente como Musulmanes. Porque era previsto que la revuelta empezara al alba, no todas las mezquitas se levantaron al mismo momento. De todas formas, aquellos que habían empezado la revuelta cerca de la medianoche marcharon por las ciudades de Salvador, llamando a otros esclavos (ambos Musulmanes y no-musulmanes) de juntarse con ellos en su revuelta. Mismo antes que el resto de las otras mezquitas se juntaran, había cerca de 300 esclavos y libertos marchando por la ciudad.

Finalmente, el gobernador de Bahía logró movilizar las fuerzas armadas locales para confrontar los rebeldes. Los centenares de Africanos tuvieron que enfrentarse ahora con más de 1,000 soldados profesionales con armas avanzadas en las calles de Salvador. La batalla duró cerca de una hora, y condujo a la muerte de más de 100 africanos y de 14 soldados brasileños. Las autoridades brasileñas ganaron claramente la batalla. La revuelta nunca logró derrocar a las autoridades locales, y tampoco embarcarlos para regresar hacia África. Apareció como un fracaso.

Consecuencia

Los líderes de la revuelta, los Sabios musulmanes, fueron procesados y ejecutados. Los numerosos esclavos que tomaron parte en la revuelta recibieron castigos que iban del encarcelamiento a los látigos. Aunque aparece como si la revuelta fue un fracaso, fue en realidad más que eso.

Después de la revuelta, hubo un miedo generalizado hacia los Africanos, especialmente los musulmanes, que afectó al pueblo brasileño. El gobierno brasileño aprobó leyes que condujeron a una deportación masiva de los Africanos hacia África. Uno de los objetivos originales de la revuelta de Bahía era de regresar a África, entonces eso puede ser visto como una victoria parcial de la rebelión.

Más importante, todavía, la revuelta de Bahía incentivó el movimiento anti-esclavitud en todo Brasil. Aunque la esclavitud siguió vigente en Brasil hasta 1888, la revuelta inició la discusión pública sobre el rol de los esclavos y los beneficios o detrimentos que aportan a la sociedad brasilera. Es considerado como uno de los eventos más importantes en el proceso para alcanzar la libertad para los esclavos brasileños. 

Es importante de subrayar el carácter islámico de la revuelta de Bahía. Fue organizada y dirigida por sabios Musulmanes, planificada en mezquitas, y apoyada en su mayoría por una población Africana y Musulmana. Sin el Islam como factor unificante, tal revuelta no habría podido ocurrir, y tampoco el efecto habría sido tan grande.

Es más, el Islam siguió siendo una fuerza grande en Brasil por décadas. La violenta reacción brasileña para reprimir el Islam después de la revuelta no logró aniquilar el Islam. Es estimado que en 1910, había más de 100.000 Musulmanes en todo Brasil. Es un testamento de la fuerza de la comunidad Musulmana de Brasil y su dedicación al Islam.

Toda discusión sobre la historia del Islam en el Hemisferio Oeste debe incluir las acciones heroicas de estos Musulmanes. 
El Islam no es una nueva religión en América del Norte y del Sur, traída por la inmigración reciente proveniente de Medio Oriente o de Asia del Sur, como muchos tienden a creer.

Más bien, es una religión que ha influenciado grandemente la trayectoria de la historia de América del Norte y del Sur en el pasado, y continuará en hacerlo en el futuro.

Bibliografia: 
Shareef, Muhammad. The Islamic Slave Revolts of Bahia, Brazil. Pittsburg: Sankore Institute, 1998. Print.

Traducción: Dante Ibrahim Matta

(1) ndt: según otros historiadores, eran muchísimos más, hasta se estima que eran 100 millones

FUENTE
Libros sobre el tema: 

    • Servants of Allah: African Muslims Enslaved in the Americas de Sylviane A. Diouf (ingles)
    • Slave Rebellion in Brazil: The Muslim Uprising of 1835 in Bahia de  João José Reis (ingles)