¿Están vivos los profetas en sus tumbas?
Por el mufti Muhammad ibn Adam Al-Kawthari

Pregunta:
¿Qué creencia (‘aqida) deberíamos tener en relación con las personas fallecidas? Algunos dicen que los profetas están vivos en sus tumbas. ¿Es eso cierto? ¿Podrían, por favor, darme pruebas de ello?
Respuesta:
En el nombre de Dios, el Clemente, el Misericordioso.
La creencia (‘aqida) dominante entre la ahl as-Sunna wa l-Yama`a es que nuestro amado Mensajero de Dios y todos los demás profetas están vivos en sus tumbas.
Dicha vida es física y material (dunyawiyya) y no únicamente de orden espiritual por medio del alma (barzajiyya), aunque esta última es común a todas las personas. Se ocupan en general en cumplir la oración y en la adoración a Dios y normalmente no podemos verlos ni tocarlos.
Esta ha sido la ‘aqida de los musulmanes sunníes a través del tiempo y se han escrito numerosos libros en árabe sobre el tema. El gran imam As-Suyuti compiló toda una obra al respecto, titulada Inba’ al-azkiya’ bi-hayat al-anbiya’ (Informar a los inteligentes sobre la vida de los profetas), en la que cita muchas pruebas que sostienen esta creencia. Del mismo modo, otros sabios como los imames al-Bayhaqi, `Abd al-Wahhab al-Sha`rani e Ibn al-Qayyim en su libro Al-Ruh (El alma) escribieron y recopilaron también pruebas en el mismo sentido.
Pruebas de que los profetas siguen vivos en sus tumbas

Hay numerosas pruebas en el Corán, los hadices y las palabras de los predecesores respecto al hecho de que los profetas siguen vivos después de la muerte.He aquí algunas:
1) Dios el Altísimo ha dicho:
«[Oh Muhammad] Pregunta a los mensajeros que enviamos antes de ti si Hemos instituido, aparte del Misericordioso, otras divinidades dignas de adoración.» [2]Muchos comentaristas (mufassirun) del Corán han declarado en sus respectivas exégesis que la vida de los profetas puede probarse a partir de esta aleya. [3]2) Dios el Altísimo ha dicho:
«No digáis de quienes cayeron (mártires) en la senda de Dios que están muertos, pues están vivos, aunque vosotros no seáis conscientes.» [4]Respecto a esta aleya, el gran experto en Hadiz (hafidh) imam Ibn Hayar al-‘Asqalani dijo en el Fath al-bari, su monumental comentario del Sahih al-Bujari:
«Cuando la vida de los mártires ha sido probada por el texto del Corán, también queda probada desde un punto de vista analógico. Y los profetas son superiores a los mártires.» [5]3) Sayyiduna Anas ibn Malik refiere: «En la noche de Isra’, el Mensajero de Dios pasó ante la tumba de Sayyidina Musa (‘alayhi salam) y lo encontró rezando en su tumba». [6]4) Anas ibn Malik refiere que el Mensajero de Dios dijo: «Los profetas están vivos en sus tumbas y rezan». [7]Este hadiz fue autentificado por numerosos especialistas del Hadiz como Ibn Hayar, Al-Haythami, `Ali Al-Qari’, Al-Munawi, Ash-Shawkani y otros.
5) Aws ibn Aws refiere que el Mensajero de Dios dijo: «El viernes se cuenta entre vuestros mejores días. Así pues, multiplicad vuestros rezos por mí en ese día, pues vuestras oraciones me son presentadas». Los compañeros preguntaron: «Oh Profeta de Dios, ¿cómo podrán serte presentadas nuestras oraciones cuando te hayas convertido en polvo?» El Profeta respondió: «Dios ha prohibido a la tierra descomponer los cuerpos de los profetas». [8]6) Sayyidina Abu Hurayra refiere que el Mensajero de Dios dijo: «Nadie me saludará sin que Dios me devuelva el alma para que corresponda al saludo». [9]7) Anas ibn Malik refiere que el Mensajero de Dios dijo: «Los profetas no son dejados en sus tumbas más de cuarenta días, sino que rezan junto a Dios hasta que suena la trompeta (del Último Día)». [10]Dado que existen muchos relatos sobre la vida de los profetas (de los cuales sólo se reproducen aquí algunos a título de ejemplo) el imam as-Suyuti es de la opinión de que dichos relatos han alcanzado el grado de «certeza» (tawátur). [11]8) El gran maestro del Hadiz al-Hafidh Ibn Hayar al-‘Asqalani dijo: «La muerte no vendrá a golpear nunca al Mensajero bendito de Dios en su tumba; al contrario, continuará con vida, ya que los profetas siguen vivos en sus tumbas». [12]9) El imam as-Subki dijo: «Los profetas están vivos en sus tumbas. Esto es parte de nuestras creencias». [13]10) El gran jurista hanafí `Allama Ibn `Abidin dijo: «Los profetas están vivos en sus tumbas, como ha quedado probado en el Hadiz». [14]11) El imam al-Shawkani (referencia habitual de los salafíes) estipula: «El Profeta está vivo en su tumba, como ha sido establecido en el Hadiz “Los profetas están vivos en sus tumbas”». [15]12) Además, uno de los acontecimientos principales que prueban esta creencia es el Mi’ray (ascensión del Profeta a los cielos), donde se encontró y conversó con varios profetas. Fue su imam en una oración que llevaron a cabo colectivamente en el Masyid al-Aqsa.
Las pruebas del Corán aquí citadas, los hadices y las palabras de los predecesores (salaf) bastan para probar el hecho de que los profetas siguen con vida en sus tumbas después de haber dejado este mundo. Existen otras muchas pruebas que no hemos mencionado aquí para que nuestra explicación no fuera demasiado larga.
Por esta razón, los sabios sunníes tradicionales han mantenido esta `aqida a través de los tiempos. Sólo recientemente algunas personas se han opuesto a esta opinión.
Para más detalles en árabe sobre el tema, se pueden consultar Al-Inba’ del imam Suyuti y Hayat al-anbiya’ del imam Al-Bayhaqi.
Y Dios sabe más.[Mufti] Muhammad ibn Adam
Darul Iftaa, Leicester, Reino Unido.
Traducción: Daniel Gil-Benumeya

Notas:[1] Leer aquí la biografía del mufti Muhammad ibn Adam Al-Kawthari.[2] Corán, azora al-Zujruf, v 45.[3] Ver Durr al-Manthur de As-Suyuti, Ruh al-Ma`ani de al-Alusi y otros.[4] Corán, azora al-Baqara, v 154.[5] Fath al-bari, 6/379.[6] Registrado por el imam Muslim en su Sahih, entre otros.[7] Registrado por Al-Bayhaqi dans son Hayat al-anbiya’ y Abu Ya’la en su Musnad.[8] Registrado por Abu Dawud, Nasa’i, Ibn Mayah, Darami y otros, y autentificado por numerosos sabios como Ibn al-Qayyim.[9] Musnad Ahmad, 2 / 527 u Abu Dawud en sus Sunan, 1 / 279.[10] Sunan al-Bayhaqi.[11] El texto referido es llamado mutawátir o «referido con tawátur» cuando la cadena ininterrumpida de transmisores está constituida en cada nivel por un número tal de personas que resulta impensable que hayan podido cometer un error.
[12] Fath al-bari, 17/22.[13] Tabqat al-shafi`iyya al-kubra, 6 / 266.[14] Rasa’il de Ibn `Abidin, 2 / 203.[15] Nayl al-awtar, 5 / 101.